Empresas que triunfan, negocios que prosperan… Y otros que a pesar de tenerlo todo de cara fracasan. ¿Os habéis preguntado alguna vez qué diferencia a un buen y mal negocio? Son muchos los factores, pero hoy desde el Blog del Centro de Negocios Magalia nos vamos a centrar en las habilidades, o mejor dicho, los defectos y malos hábitos que como jefes, los directores de algunos negocios tienen y terminan por hacer fracasar buenas ideas .

¿Habéis visto alguna vez ‘Pesadilla en la cocina’? El gran programa sobre negocios de hostelería de Chicote, es un perfecto muestrario de cómo grandes negocios regentados por personas con malos hábitos de liderazgo terminan hundiéndose una vez que los heredan segundas generaciones que no cuentan con el ‘salero’ y el buen hacer de sus progenitores.

Haciendo acopio de dicho programas, y de algunos libros sobre liderazgo y dirección de empresas, tales como ‘Cómo mandar bien’ de Manolo Alcázar, ‘Buen jefe, mal jefe’ de Robert I. Sutton o ‘Cómo ser un líder’ de Daniel Goleman hemos recopilado esos 6 defectos y malos hábitos que tienen en común todos los malos jefes del planeta. ¿Preparados? ¿Te reconoces en alguno?

6-. Controlador

Llamar a la oficina para ver si hay alguien, preguntar mil veces donde está un trabajador, fisgonear en el trabajo de los demás… Para este tipo de jefe, todas las estancias de la empresa son su oficina privada, y no deja un lugar para la intimidad profesional ni personal de su equipo de trabajo.

5-. Déspota y desconsiderado

Todo lo que hacen los demás está mal, siempre tú lo harías mejor, no refuerzas nunca el trabajo de los demás, al contrario, lo criticas muchas veces sin ningún tipo de consideración y lo que es peor… Razón.

4-. Desorganizado

Dices una cosa y la contraria, no te aclaras tú y llevas el  caos a tu departamento. El caos va contigo porque tienes el carisma suficiente de salir airoso de las situaciones o ‘por lo pelos’, pero es nefasto para tu equipo.

3-. Mal educado

Las formas en este mundo son la mitad del mensaje. Sin educación, la mitad del mensaje se pierde porque despertamos la hostilidad, rabia o tristeza en nuestro interlocutor. Somos más efectivos desde el respeto y la educación. ¿Lo sabías?

2-. Incapaz de delegar 

No dejas a los demás crecer. Nadie dice que no seas el mejor haciendo algo, pero si nunca dejas que tu equipo asuma tareas, vivirás anclado en minitareas que puedes delegar y tu empresa no crecerá. Confía, delega y verás como la gente ante retos ‘se viene arriba’.

1-. Ególatra 

Sólo importas tú, tu estado de ánimo, tus problemas, tu vida, tus circunstancias… ¿Te has planteado que tienes gente alrededor? Antes de pisotear a alguien piensa que todos tenemos una vida que vivir. ¡EMPATÍA, HERMANO¡

 

Y recuerda, si tienes una empresa o eres autónomo y necesitas un buen lugar para albergar tu oficina, sede fiscal, o salas para tus eventos, formaciones o congresos, no dudes en contactar con nuestro Centro de Negocios Magalia. ¡Te sorprenderemos!