La empresa familiar o las micropyme conforman más del 75% del tejido empresarial de nuestro país, sin embargo, a pesar de ser una organización empresarial de vital importancia, pocos son los manuales de gestión, libros o consejos que se aplican a estos estamentos. La economía parece que está escrita para las grandes corporaciones, cuando el corazón empresarial de un país está compuesto por sus autónomos, micropymes y empresas familiares.

Hoy en el Blog de Magalia hablaremos de la importancia de crear y establecer un organigrama con funciones específicas para cada una de las personas que componen una empresa, sobre todo si ésta es de índole familiar para evitar síndromes como el del trabajador quemado, o la baja productividad. ¿Te interesa? Pues comenzamos.

¿Qué es un organigrama y para qué sirve?

Un organigrama empresarial nos sirve para tener un mapa mental de las personas que conforman una empresa y sobre todo de cuáles son sus responsabilidades y funciones. Aunque la empresa tenga 3 trabajadores es importante tener esto establecido, para que no haya duplicidades o por ejemplo, para que a la hora de crecer se crezca en departamentos realmente importantes para la empresa.

Un organigrama debe contemplar desde el primer responsable y mandatario de la organización hasta el último trabajador. Todo estratificado por departamentos y funciones. De esta manera todos los trabajadores deben saber lo siguiente:

  • A quién tienen que obedecer con más prioridad
  • A quién pueden solicitar ayuda o mandar tareas (delegar).
  • Qué funciones tienen ellos y las personas que están en su mismo  nivel
  • Qué departamentos cuentan con más recursos y personal y por tanto pueden trabajar más rápido que otros departamentos

El organigrama sirve a recursos humanos para ver qué departamentos requerirán refuerzos en breve, y por ejemplo qué empleados están en departamentos más complejos y pueden ser ascendidos por su valía.

Veamos el organigrama de una empresa real:

organigrama de hotel hilton

Cada departamento tendrán en función del tamaño de la empresa  desde 1-5 encargados o responsables, para que puedan a su vez, ir gestionando las funciones y tareas de los departamentos subalternos.

¡Recuerda!

Un organigrama no está pensado para vivir la empresa como un castillo en el que hay mil jefes autoritarios, sino más bien, dentro de una filosofía de empresa en la que todos los trabajadores tienen la misma importancia y merecen el mismo respeto, dedicación y consideración, el orden nos permitirá que todo el mundo sepa qué tiene que hacer y con quién se tiene que coordinar, así como ante quien responderá por sus resultados.

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